sábado, 16 de marzo de 2019

Serotonina, Houellebecq en estado puro.

Serotonina, Michel Houellebecq 


Bienvenidos al universo Houellebecq, el rey del cinismo, del pesimismo, de la literatura distópica del Siglo XXI. 

De entrada, los que seáis personas sensibles que necesitéis un libro que os regale una dosis extra de optimismo, que os ayude a pensar que todo va a ir bien, ni os acerquéis. Si sois amantes de lo políticamente correcto, de aquellos que veis machismo por todas partes, aplicaos el mismo consejo: en este libro hay varias frases de aquellas que piensas «qué bestia».


Houellebecq es un escritor fácilmente reconocible porque sabes que en sus libros nada puede salir bien: en ocasiones todo es un desastre, pero destila cierta alegría, a veces se ve un poco de luz al final del túnel hasta que viene el tren y te atropella, y en otras es todo tan tenebroso que dan ganas de cortarse las venas a mitad del libro. 
Pero como no soy de los que necesita optimismo extra y, además, me encanta el género distópico, es uno de mis escritores favoritos. 

La distopía de Michel Houellebecq no es del mismo estilo que las del «1984» de Orwell o «Un mundo feliz»  de Huxley, ambas poco creíbles, al menos cuando se publicaron. En el mundo gris y tenebroso de Michel vemos lo peor de nuestra sociedad: en cada libro se adivinan las amenazas que se ciernen sobre nosotros. 

Si repasamos sus magníficos «Las partículas elementales», «La posibilidad de una isla», «El Mapa y el territorio», «Plataforma» o «Sumisión» todos tienen una cosa en común: el asco que el autor desprende por el mundo (o eso parece) 

Todos sus libros me han encantado, aunque a veces haya que soportar ciertos excesos en las descripciones de su amada Francia o de El Cabo de Gata (en algún libro hacía, reconocido por él, un corta y pega de wikipedia y a tomar viento) que son absolutamente obviables. 

Pero vamos a por su último libro, intentando no hacer spoilers. 

Serotonina


Serotonina nos sumerge en el mundo tenebroso, depresivo, sexualmente asexual y predestinado de Houellebecq. 

Houellebecq describe desde el cinismo de un depresivo de 46 años, sin ganas de vivir, una Francia devastada por la globalización (escogiendo como ejemplo la destrucción del sector agrario), una sociedad en las que el amor siempre pierde y donde ya ni el sexo nos sirve de consuelo (en este caso el sexo se presenta en el recuerdo del protagonista, porque gracias a los antidepresivos ya no es que no se le levante, es que no le queda ni el deseo)  

En este libro encontraremos zoofilia, sexo en grupo, depresión e ideas suicidas a troche y moche. Un amor este Houellebecq.

La primera página del libro es espectacular, con un inicio del libro (esa primera frase tan difícil de escribir y que atrapa o no al lector) maravilloso: “Es un comprimido pequeño, blanco, ovalado, divisible” y “Los efectos indeseables observados con mayor frecuencia con Captorix, eran las náuseas, la desaparición de la libido, la impotencia. Yo nunca había sufrido náuseas.”

El libro narra la vida de un depresivo que decide dejar su vida en la sociedad y pasar el tiempo escondido, sin ningún tipo de ilusión, tonteando con el suicidio y recordando lo que había sido su vida cuando se mezclaba con otros humanos: sus parejas y su único amigo (de la juventud, claro) 

Houellebecq siempre asienta sus libros en dos pilares. El primero estaría ocupado por  la crítica a la sociedad en forma de juicio a los psiquiatras, al tratamiento antidepresivo, al abandono del sector agrario por parte de Francia y a la frialdad de las relaciones interpersonales. El segundo pilar es, como no, el sexo: la ausencia de sexo, o las perversiones de sus parejas o de los otros personajes con los que se va cruzando, incluyendo la pederastia y la zoofilia, a las que no deja de mirar entre la indiferencia y la crítica muy suave. 

El libro tiene un cénit terrible, casi al final, el típico giro inesperado (que no pienso contar) y que deja a las claras la lucha entre bien y mal dentro de una persona, o de lo que queda de ella. 

El estilo de escritura es curioso. Poco estructurado, con frases interminables, separadas con muchas comas, dos puntos, y punto y coma, que consiguen transmitir una cierta fuga de ideas, un peculiar desorden mental que cuadra con el perfil del protagonista (el libro está narrado en primera persona).


Así que, a los que ya sois lectores de Houellebecq, no os defraudará aunque no es su mejor obra, y para los que no lo conozcáis y seáis un poco duros de espíritu, no es mal libro para que os presenten.

sábado, 9 de marzo de 2019

Mi primer libro.

Como bien sabéis los que sois family and friends o los que me seguís por una de esas cosas etéreas llamada redes sociales, hace un par de meses saqué mi primer libro, «Mi primer amor era una bruja», en autoedición a través de Amazon. 


Empezaré por decir que no es el primer libro, es el primero publicado. Desde hace años mis esfuerzos literarios estaban repartidos entre mi otro blog (Opinando de todo un poco) que abandoné, por razones varias, y una novela «La del pirata cojo», provisional, un libro bastante más completo que «Mi primer amor era una bruja», aunque más «difícil de leer».

«Mi primer amor era una bruja» empieza como una broma, a través de una anécdota personal que me hace imaginar la historia (no cuento más para no incurrir en el terrible delito de hacer spoiler), y, capítulo a capítulo, toma forma de libro. Sale fácil y lo escribo en pocos meses, a tiempo parcial. 

Como la mayoría de autores (creo) se lo pasé a familiares y amigos para que lo leyeran, esos lectores alfa o lectores cero que merecen post aparte, con aparente unanimidad: es simpático, se lee de tirón y entretiene. 

Es un libro divertido, ameno, fácil de leer. En algún post de mi otro blog, en el que hablaba de los libros que había leído en los últimos meses, utilizaba un concepto que es el de «buen libro para leer en verano, lo seguiréis fácil aunque tengáis tres niños chillando en la piscina, a cinco metros». 

Este libro es así y no es nada más (y nada menos) que eso, un divertimento. Quien busque otra cosa (un libro sobre la filosofía de la vida, profundísimo, de los que has de releer una y otra vez para ver todos los recovecos que esconde el texto) que no lo lea. Pero a quien quiera pasar un rato entretenido, le encantará. Al menos esa es mi idea, que coincide con las críticas que he recibido. 

Pero no solo quiero hablar de mi libro en este blog (correría el riesgo de caer en el terrible autobombo y su amiguito, el odioso spam). Enfrentarte a lanzar tu obra es más, mucho más, que escribirla. Buscar un título (durante un tiempo barajamos un más directo «Era una bruja») y una portada «que vendan», acertar con el corrector de estilo, decidir si haces autoedición o empiezas la travesía del desierto por las editoriales y, lo peor, el marketing (especialmente en la susodicha autoedición), en el que hay que tener mucho cuidado para no traspasar la línea fina que separa el «darte a conocer» y «ser un plasta del spam». Si además vienes de otro sector (la medicina en mi caso), poco donde apoyarte salvo el mundo virtual de las tres w. 

Así que como en todos los post de marketing para escritores hablan de que hay que tener un blog, y soy muy obediente, empiezo hoy un nuevo proyecto, que espero que sea una forma de comunicarme con las personas (pocas o muchas) que me leen y de compartir experiencias con todos aquellos a los que nos ha dado por escribir un libro. O sea, lo que hace todo el mundo, pero a mi manera. 

En las próximas semanas haré pequeños post con todo lo que conlleva escribir y lanzar un libro, desde el punto de vista del ilusionado mega novato no profesional y más cosas: críticas de los libros que he leído, alguna colaboración con algún escritor amigo, algún relato corto, lo que vaya saliendo. 

Espero que os guste. 

Y si, ya puestos, a alguien se la ha abierto el gusanillo, estos son los links para comprar «Mi primer amor era una bruja», de momento en Amazon (donde está disponible en kindle, kindle unlimited y tapa blanda) o bajo encargo y pago por paypal. 





—Amazon 


—Por encargo, haciéndome llegar nombre y dirección completa (solo península) al siguiente mail (miprimeramor@gmail.com) y realizando pago por paypal (13 euros) en la cuenta  PayPal.Me/fercereto


¡Hasta pronto y se aceptan consejos!






El miedo a decir... ¡A maquetar!

Escribir un libro es relativamente fácil para los que nos gusta contarle, con más o menos gracia, historias a un papel en blanco. Te sient...